lunes, 29 de abril de 2013

Viva la Pepa !!!. Como se hizo.


Buenas tardes. Coincidiendo que el pasado 19 de marzo se cumplieron 101 años de la proclamación de la ya más que famosa y conocida Constitución española de 1812, enviamos a Cádiz a nuestro experto en leyes, normas, directrices, Reales Decretos, Decretos Legislativos y movimientos de ajedrez, al doctor don Antonio Castillo, a que asistiera como oyente a los actos conmemorativos.

Por un error de ultima hora por culpa de su ayudante de cámara, que se equivocó y en vez de ponerle en la maleta el chaqué, le puso un disfraz de E.T de los carnavales pasados, tuvo que asistir a todos los eventos ataviado con el mismo. Cada vez que levantaba la mano para algo, era un espectáculo, con el dedo encendido a modo de antorcha. En fin, comencemos.

¿Por qué se le llamó la Pepa?. Evidentemente aquel día era San José. Proclamar aquella Constitución tuvo mucho mérito, pero también fue muy raro, porque se redactaron unos preceptos liberales en un país que todavía llevaba a cuestas el Antiguo Régimen. Y encima, el preámbulo de aquella carta Magna que comenzaba diciendo "En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo", reclamaba el regreso de Fernando VII, cautivo en Francia, para restaurarlo en el poder. Así pasó lo que pasó. Que el Padre, el Hijo, el Espíritu Santo, Fernando VII y la Libertad no hicieron buenas migas.

Pero el mérito estuvo, sobre todo, en que la Constitución de 1812 se proclamó en Cádiz asediada por las tropas de Napoleón y sacudida, además, por una epidemia de fiebre amarilla. De hecho, los diputados cayeron como moscas y muchos quedaron enterrados en Cádiz.
La Pepa trajo muchas cosas buenas: libertad de prensa, la independencia de la Justicia, la prohibición de las pruebas de nobleza para evitar la desigualdad legal de las clases sociales y, por supuesto, la supresión del Santo Oficio, de la Inquisición. Cuando Fernando VII asentó sus reales, todo esto quedó en papel mojado.
Pero la Pepa trajo bonanzas, sobre todo para América. Sesenta de los más de trescientos diputados que formaron las Cortes de Cádiz eran americanos, y consiguieron que por primera vez se proclamara que la nación española era "la reunión de españoles de ambos hemisferios". Es decir, los españoles de España y los españoles de América serían ciudadanos con idénticos derechos. Menos los negros, claro.
Los negros siguieron siendo negros y sólo a los mulatos se les dio la nacionalidad española, aunque no la condición de ciudadanos. Había que ser más pálido para ser español y ciudadano. Lo bueno de la Pepa es que fue el principio de algo grande, cuando la mayoría de los españoles no sabía lo que significaba la palabra Constitución.

Bien amigos, las conclusiones que nos dejó nuestro experto en leyes fueron las siguientes: 

  • Los aperitivos algo escasos pero muy variados.
  • Los entrantes no estaban mal. Había hasta pescaito frito y camarones.
  • Los vinos no eran gran cosa, no se si debido a mi atuendo, pero solo logré catar un crianza don Simón 2012.
  • Todo bien, muy bonito. Cádiz muy bonita, su caleta, su gente, su arte, fenomenal.
  • En cuanto a los actos, un coñazo. Lo de siempre, discursos y más discursos, en fin. Menos mal que me senté en la última fila y me podía escaquear de vez en cuando para echar un pitillo en la puerta.
  • Lo peor de todo, el coñazo de los niños que querían hacerse fotos conmigo en lo alto de sus manillares. Por lo demás todo bien, gracias.
Después de este análisis de los actos conmemorativos por parte de nuestro genio, voy a intentar ayudarle a quitarse el disfraz de marras.
Buenas tardes a todos.
@maspomada

Jesús González.








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