jueves, 17 de octubre de 2013

Los mejores falsificadores del mundo: Artur Virgílio dos Reis


Muy buenas y falsas tardes a todos. 
Hoy queremos dar comienzo a una nueva sección dedicada a los mejores falsificadores de la historia. ¿ Quién no ha falsificado alguna vez una nota del colegio ?, desde aquí queremos rendir también un homenaje a estos personajes.
Las falsificaciones han estado y están presentes en todas las épocas, desde moneda, obras de arte, medicinas, etc. 

Desde nuestras oficinas tapadera de Universal Exports de aceitunas partidas en nuestro ático parisino hemos analizado y estudiado cada movimiento, cada falsificación. Tenemos a nuestra entera disposición a la "cream de la cream" del mundillo falsificador actual. Contamos con Hassan ( Nador ). Técnico en falsificar camisetas del FC Barcelona. Sho-shi-Too ( Hong Kong ), especialista en falsificar loterías primitivas premiadas. Jacob Elias Bengigi ( Tel- Avi ), insuperables son sus falsificaciones los levis 501. Los tenemos a los tres en nómina y ya nos la han falsificado los muy !!!.

«Crisis de los billetes del Banco de Portugal» de 1925, ocurrida cuando los impresores de papel moneda británicos Waterlow & Sons imprimieron billetes del Banco de Portugal por un monto equivalente al 0,88 del PIB portugués, con números de serie idénticos a billetes existentes, obedeciendo a un fraude perpetrado por Alves dos Reis. Este señor fue con certeza el mayor estafador de la historia portuguesa y posiblemente uno de los mejores del mundo. Hijo de una familia modesta ( el padre tenía problemas financieros y acabó siendo declarado insolvente ), Alvaro dos Reis comenzó los estudios de Ingeniería, pero tuvo que abandonarlos para casarse con María Luísa Jacobetti de Azevedo, en el mismo año que el negocio de su padre quebró. En 1916, emigró a Angola, colonia portuguesa, para intentar hacer fortuna y para huir de las humillaciones a las que le sometía su familia política por la diferencia de clase social. Para ir a Angola contratado como funcionario en las obras públicas de la colonia, se hizo pasar por ingeniero, tras falsificar un diploma de una escuela politécnica de Ingeniería de la Universidad de Oxford que ni siquiera existía: la Polytechnic School of Engineering. Enseguida se hizo rico al adquirir, mediante cheques sin fondos, la mayor parte de las acciones de la compañía ferroviaria Transafrican Railways de Angola. Con su nueva situación financiera, regresó a Lisboa en 1922. Se compró un automóvil estadounidense e intentó hacerse con el control renqueante de la empresa y cubrió los cheques con las reservas de la compañía, a la vez que intentaba repetir la práctica y hacerse con el control de la Angola Mining Company. Pero esta vez no lo consiguió y fue arrestado en 1924 por malversación, aunque fue puesto en libertad a los 54 días por un defecto de forma. Esos 54 días los aprovechó para preparar su siguiente «golpe»: formalizar un contrato de impresión de billetes en nombre del Banco de Portugal con el impresor inglés Waterlow & Sons Limited, al que convenció, previa petición de máxima discreción, asegurando que esa emisión de papel moneda estaba destinada a la expansión económica de la colonia de Angola. El impresor inglés realizó 200.000 billetes de 500 escudos ( unos 100.000.000 de escudos ), que más o menos igualaba el numero de billetes en circulación, con una imagen de Vasco de Gama y la fecha del 17 de noviembre de 1922. Aunque Reis sólo se reservó el 2% de las ganancias, se hizo inmensamente rico y, en junio de 1925, fundó el Banco de Angola y de la Metrópolis, además de invertir ingentes cantidades en Bolsa, comprarse un palacio en Lisboa, tres granjas, una flotilla de taxis y gastar una enorme cantidad de dinero en joyas y vestidos caros para su mujer y para las mujeres y amantes de sus socios. Sus problemas comenzaron cuando intentó hacerse con el control del propio Banco de Portugal mediante la compra de participaciones, lo que hizo que fuera investigado, entre otras instancias, por el periódico O Século. hay que recordar que su dinero no era técnicamente falso, pero los números de serie de los billetes sí que estaban repetidos y por ahí se vino abajo todo su montaje. El 6 de diciembre de 1925, Reis y muchos de sus socios fueron arrestados, mientras que sus bienes y propiedades eran confiscados. Reis sólo tenía 28 años. Gracias a maniobras de dilación del propio Reis, su juicio tardó 5 años, pero al final se abrió en mayo de 1930. Reis fue condenado a 20 años de prisión. Fue puesto en libertad en 1945 y se le ofreció un puesto de trabajo en la banca, que rechazó. Aunque fue arrestado en otra ocasión por fraude, no fue juzgado y murió, en la más absoluta indigencia, en 1955.

Vigilando a nuestro amigo Hassan que está intentando falsificar las escrituras del Shan-gri-La de París nos despedimos una vez más hasta el próximo micro relato.
Un beso muy fuerte a mi mujer y a mi Niño. Fuerte abrazo a Doc Castillo.




Jesús González.2013


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